LECCIÓN 145

4o Repaso de las Lecciones 129 y 130 

«Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.»

 

(129) «Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.» 

(130) «Es imposible ver dos mundos.»

Repite estas dos ideas ”sin ninguna sensación de premura, con tiempo suficiente para que puedas ver los regalos que encierran para ti, y deja que se reciban allí donde se dispuso que fuesen recibidos.»

 

 

 

«Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.»

(129) «Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.» 

(130) «Es imposible ver dos mundos.»

 

Y en la medida que estas palabras se asientan en tu consciencia, te relajas y te dejas ir de la mano de  Quien nos guía con amor y «Deja que cada palabra refulja con el significado que Dios le ha dado, tal como se te ha dado a ti a través de Su Voz.»

El mundo que vemos nos ofrece carencias, sufrimientos, enfermedad y muerte, pues está basado en la culpa y el miedo. Mas este mundo es un sueño ilusorio de separación, no es real. Cuando soy consciente de la irrealidad de este mundo, perdono mis ilusiones de separación, miro más allá del mundo que he proyectado desde mi mente falsa, y comienzo a ver el mundo que deseo ver, un mundo perdonado, en paz, un mundo sanado y feliz.

Yo elijo que mundo deseo ver, pues es imposible ver dos mundos a la vez, elijo la separación o el perdón, el miedo o el conflicto, el sufrimiento o la felicidad. Si elijo albergar sólo lo que pienso con Dios, mi decisión ya está tomada, perdonaré todo lo que no sea amoroso y disfrutaré de mi despertar, reiré de mis fantasías de creer que podía cambiar mi realidad eterna, y doy gracias por la guía y compañía de Jesús y del Espíritu Santo, y recorro con amor y gratitud el camino que me lleva hacia el Amor que Soy.

 

Escucha la Reflexión de la Lección 145 con J. Pellicer

 

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