Lección 203 Ucdm
No soy un cuerpo. Soy libre, Pues aún soy tal como Dios me creó.

Lección 203 Ucdm
Repaso de la Lección 183, Invoco el Nombre de Dios y el Mío Propio.
El Nombre de Dios es mi liberación de todo pensamiento de maldad y de pecado porque es mi Nombre, así como el de Él.
No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.
Comentario por J.J. Mejía Peral
Invocar el Nombre de Dios, es invocar nuestra verdadera identidad. La identidad de Dios, nuestro Padre, es nuestra propia identidad. Él es nuestro Creador. Hemos sido creados a su Imagen y Semejanza, es decir, compartimos un mismo Pensamiento y una misma Cualidad. El Pensamiento que compartimos es el que nos permite ver que Todos Somos Uno. La Cualidad que compartimos es que Todos Somos Amor.
Invocar el Nombre de Dios es expresar nuestra Voluntad Una de Amar a Todo lo Creado. Ese es el Único Propósito que nos permitirá alcanzar la condición divina de la que Somos potencialmente portadores. Cuando invocamos el Nombre de Dios, el ego ve el final de su hegemonía. Se produce el despertar del largo sueño que nos ha mantenido alejados de nuestro verdadero Hogar. Cuando invocamos el Nombre de Dios, estamos proclamando que vemos con los ojos del Espíritu y que nuestra visión nos permite reconocer lo que Somos y quiénes Somos.
¡Invoco Tu Santo Nombre Padre!
¡Qué Tu Sagrada Voluntad y mi Voluntad sean Una!
Reflexión: ¿Cuál es mi nombre?
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