Lección 31 Ucdm

No soy víctima del mundo que veo.

1. La idea de hoy es la introducción a tu declaración de emancipación. Una vez más, la idea debe aplicarse tanto al mundo que ves fuera de ti como al que ves dentro. Al aplicar la idea de hoy lo haremos de una manera que se utilizará cada vez más, con ciertas modificaciones que ya se irán indicando. En general, esta manera de practicar comprende dos aspectos: uno en el que aplicas la idea de manera más prolongada y otro en el que haces frecuentes aplicaciones de la idea en el transcurso del día.

2. La idea de hoy requiere dos sesiones de práctica más largas que de costumbre, una por la mañana y otra por la noche. Se recomiendan de tres a cinco minutos para cada una de ellas. Durante ese intervalo, mira lentamente a tu alrededor mientras repites la idea dos o tres veces. Luego cierra los ojos y aplica la idea a tu mundo interno. Te liberarás de ambos al mismo tiempo, pues el interno es la causa del externo.

3. Mientras exploras tu mundo interno permite simplemente que cualquier pensamiento que cruce tu mente llegue hasta tu conciencia, obsérvalo por un instante y luego reemplázalo con el siguiente. Trata de no establecer ninguna jerarquía entre ellos. Observa su ir y venir tan desapasionadamente como puedas. No te detengas en ninguno en particular, sino trata de mantener un ritmo uniforme y calmado, sin ningún marcado interés por tu parte. Mientras estés sentado observando tus pensamientos serenamente, repite la idea de hoy en tu interior tan a menudo como quieras, más sin ninguna sensación de premura.

4. Repítela además tan frecuentemente como puedas en el transcurso del día. Recuerda que al hacerlo estás haciendo una declaración de independencia en nombre de tu propia libertad. Y en tu libertad radica la libertad del mundo.

La idea de hoy es también especialmente útil como respuesta a cualquier tipo de tentación que pueda presentarse. Es una declaración de que no vas a sucumbir a ella, aprisionándote así a ti mismo.

Reflexión de Yvette a la Lección 31

NO SOY VICTIMA DEL MUNDO QUE VEO (31 enero)

Continuo dándome cuenta que el mundo no tiene la capacidad de darme o quitarme, tan sólo me refleja un pasado interpretado y mantenido en el tiempo. Un pintor no es víctima de la obra que realiza. Cada vez que me siento atacada es que he tomado la decisión de sobreponer mis significados a un mundo que no lo tiene per-se. Si soy dueña de mi percepción y de los efectos que estos producen es que no soy víctima.Y toda la falta de paz que veo en el mundo es producto de mi claustro demencial.

Si veo un mundo sufriente debo empezar por el registro «sufrimiento» que albergo en mi mente. A veces me siento sola en un mundo hostil,desconfiable y la vulnerabilidad me sobrecoge. Entonces recuerdo que las leyes de este mundo no son de Dios, por lo tanto no me rigen. Aunque hay resistencias, la sola idea de que no pertenezco a esta dimensión me calma y trae una confianza serena.

Este mundo no es el motivo de mi desazón, es el resultado de mi des-graciada idea, sin ninguna gracia, vamos.

Este mundo no es la causa de mi soledad, es la manifestación de creerme sola.
Este mundo no es la razón de mi defensa, es la forma de un auto ataque.
Este mundo no es culpable, es la invención de una mente que siente culpa inconsciente.
En este mundo no hay celador, soy el tramoyista donde alzo los barrotes de mi infierno personal.
Este mundo no es obra de Dios, es un juicio especial en contra de la verdad.
No soy víctima ,soy quien lo ideó. Es lo mismo a cuando duermo y recreo imágenes en mi mente creyendo que son verdad, no soy víctima de lo que veo pues soy el soñador, lo soñado y el sueño.
No soy víctima del mundo que sueño.

Y13

 

 

Video de la Reflexión de  Jorge Pellicer  a la lección de hoy L-31

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«Sanemos Juntos»