Libro de Texto – Ucdm – Capítulo 21 Razón y Percepción

Capítulo 21.0 Introducción Razón y Percepción

 

1. La proyección da lugar a la percepción. El mundo que ves se compone de aquello con lo que tú lo dotaste. Nada más. Pero si bien no es nada más, tampoco es menos. Por ende, es importante para ti. Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. Tal como el hombre piense, así percibirá. No trates, por lo tanto, de cambiar el mundo, sino elige más bien cambiar de parecer acerca de él. La percepción es un resultado, no una causa. Por eso es por lo que el concepto de grados de dificultad en los milagros no tiene sentido. Todo lo que se contempla a través de la visión es sano y santo. Nada que se perciba sin ella tiene significado. Y donde no hay significado, hay caos.

2. La condenación es un juicio que emites acerca de ti mismo, y eso es lo que proyectas sobre el mundo. Si lo ves como algo condenado, lo único que verás es lo que tú has hecho para herir al Hijo de Dios. Si contemplas desastres y catástrofes, es que has tratado de crucificarlo. Si ves santidad y esperanza, es que te has unido a la Voluntad de Dios para liberarlo. Éstas son las únicas alternativas que tienes ante ti. Y lo que veas dará testimonio de tu elección y te permitirá reconocer cuál de ellas elegiste. El mundo que ves tan sólo te muestra cuánta dicha te has permitido ver en ti y aceptar como tuya. Y si ése es su significado, el poder de dar dicha tiene entonces que encontrarse en ti.

 

Comentario de este Subtema con relación a otras lecturas 

La curación se basa en una corrección de la percepción y es el poder del milagro el que genera la percepción correcta que da lugar a la curación. Podemos hablar de percepción errónea y de percepción verdadera. La primera juzga y la segunda sana. «El perdón es lo que sana la percepción de la separación. Por eso es necesario que percibamos correctamente a nuestro hermano debido a que las mentes han elegido considerarse a sí mismas como entidades separadas». (T-3.V.9:1-2).

«La percepción se basa en un estado de separación, así que cada vez que de alguna manera percibimos, tendremos necesidad de curación» (T-3.V.10:3).

¿Cómo debemos entender la percepción verdadera?

Como una percepción inocente, «La percepción es temporal. Al ser un atributo de la creencia en el espacio y en el tiempo, es susceptible de producir miedo o amor. Las percepciones falsas producen miedo y las verdaderas fomentan el amor, más ninguna de ellas brinda certeza porque toda percepción está sujeta a cambios. Por eso es por lo que la percepción no es conocimiento. La verdadera percepción es la base del conocimiento, pero gozar de conocimiento es la afirmación de la verdad y esto se encuentra más allá de percepción» (T-3.III.1:6-10).

«El milagro, al ser una manera de percibir, no es conocimiento» (T-3.III.2:4).

«El primer paso en el proceso de deshacer lo ilusorio es cuestionarlo. El milagro la respuesta correcta lo corrige» (T-3.III.2:6-7).

«La forma en que percibimos en cualquier momento dado determina nuestro comportamiento, y las acciones sólo pueden ocurrir en el tiempo» (T-3.III.2:9).

«Los pensamientos se originan en la mente del pensador, y desde ahí se extienden hacia afuera. Esto es tan cierto del Pensamiento de Dios como del nuestro. Y aunque nuestra mente este dividida, podemos percibir y pensar también. No obstante, la percepción no puede eludir las leyes básicas de la mente. Percibimos desde nuestra mente y proyectamos nuestras percepciones al exterior.

 

 

 

Escucha la Reflexión Capítulo 21.0 Intro. Razón y Percepción por JL Molina 

 

 

 

Reflexión Cap.21.0 Introducción Razón y Percepción J. Carlos Rdz 

 

 

 

Para recibir consulta de Psicoterapia  llena el formulario y lo envías