Libro de Texto – Ucdm Capítulo 4: Las ilusiones del ego

4.0 Introducción Las Ilusiones del ego

4. Introducción Las ilusiones del ego-ucdm una cruz en el horizonte

1. La Biblia dice que si un hermano te pide que camines con él una milla, que le acompañes dos. Ciertamente no sugiere que le retrases en su viaje. Tu dedicación a un hermano no puede tampoco retrasarte a ti. Sólo puede conducir a un progreso mutuo. El resultado de una dedicación genuina es la inspiración, palabra que es lo opuesto a la fatiga si se entiende correctamente. Estar fatigado es estar desanimado más estar inspirado es estar en el Espíritu. Ser egocéntrico es estar des-animado, más estar centrado en Sí Mismo, en el buen sentido de la expresión, es estar inspirado o en el Espíritu. Los verdaderamente inspirados están iluminados y no pueden morar en las tinieblas.

4. Introducción Las ilusiones del ego ucdm-un angel estatua

 

2. Puedes hablar desde el Espíritu o desde el ego, según elijas. Si hablas desde el Espíritu es que has decidido acatar las palabras “Aquiétate y reconoce que Yo soy Dios”. Éstas son palabras inspiradas porque reflejan conocimiento. Si hablas desde el ego estás renegando del Conocimiento en vez de ratificándolo y, por lo tanto, estás desanimándote. No te embarques en viajes inútiles, pues ciertamente no llevan a ninguna parte. Puede que el ego los desee, pero el Espíritu no puede emprenderlos porque nunca está dispuesto a apartarse de Sus Cimientos.

4. Introducción Las ilusiones del ego ucdm-jesus viendo hacia arriba

3. El viaje a la cruz debería ser el último “viaje inútil”. No sigas pensando en él, sino dalo por concluido. Si puedes aceptarlo como tu último viaje inútil, serás libre también de unirte a mi resurrección. Mientras no lo hagas, estarás desperdiciando tu vida, ya que ésta simplemente seguirá siendo una repetición de la separación, de la pérdida de poder, de los esfuerzos fútiles que el ego lleva a cabo en busca de compensación y, finalmente, de la crucifixión del cuerpo o muerte. Estas repeticiones continuarán indefinidamente hasta que voluntariamente se abandonen. No cometas el patético error de “aferrarte a la vieja y rugosa cruz”. El único mensaje de la crucifixión es que puedes superar la cruz. Hasta que no la superes eres libre de seguir crucificándote tan a menudo como quieras. Éste no es el Evangelio que intenté ofrecerte. Tenemos otro viaje que emprender, y si lees cuidadosamente las lecciones que aquí se ofrecen, te ayudarán a prepararte para emprenderlo.

 

 

Reflexión del Tema 4.0 Introducción Las ilusiones del ego  Por JL Molina

 

Para una Consulta de Psicoterapia Dar Clic Aquí