Hoy Iniciamos el 2o Repaso recordando las Lecciones 61 y 62
Segundo Repaso – Introducción –
1. Ahora estamos listos para otro repaso. Comenzaremos donde el anterior terminó y abarcaremos dos ideas por día. La primera parte del día se dedicará a una de estas ideas, y la segunda parte a la otra. Llevaremos a cabo una sola sesión de ejercicios larga, y varias sesiones cortas en las que practicaremos con cada una de las ideas.
2. Las sesiones más largas deben hacerse siguiendo estas sugerencias: asigna aproximadamente quince minutos a cada una de ellas, y comienza pensando en las ideas correspondientes a ese día así como en los comentarios que las acompañan. Dedica tres o cuatro minutos a leerlos lentamente, varias veces si así lo deseas, y luego cierra los ojos y escucha.
3. Si notas que tu mente divaga, repite la primera fase del ejercicio, pero trata de pasar la mayor parte del tiempo escuchando sosegadamente aunque con mucha atención. Hay un mensaje esperándote. Confía en que lo vas a recibir. Recuerda que es para ti y que quieres recibirlo.
4. No permitas que tu intención flaquee en presencia de aquellos pensamientos que vengan a distraerte. Comprende que sea cual sea la forma que adopten, no tienen sentido ni poder. Reemplázalos con tu determinación de triunfar. No olvides que tu voluntad tiene poder sobre todas las fantasías y sobre todos los sueños. Confía en que tu voluntad te apoyará y te llevará más allá de todos ellos.
5. Considera estas sesiones de práctica como consagraciones al camino, la verdad y la vida. No dejes que ninguna ilusión, ningún pensamiento de muerte ni ninguna senda sombría te desvíe de tu propósito. Tu compromiso es con la salvación. Resuélvete cada día a no dejar de cumplir tu función.
6. Reafirma tu determinación asimismo en las sesiones de práctica más cortas, usando la idea en su forma original para las aplicaciones generales, y variaciones más específicas cuando sea necesario. En los comentarios que siguen a las ideas se incluyen algunas variaciones específicas. Éstas son, no obstante, meras sugerencias. No son las palabras en sí que utilices lo que realmente importa.
1. L-61 Soy la luz del mundo
¡Cuán santo soy, que se me ha encomendado la función de iluminar el mundo! Que permanezca en quietud ante mi santidad. Que en su serena luz desaparezcan todos mis conflictos. Y que en su paz pueda recordar Quién soy.
2. Algunas variaciones específicas para aplicar esta idea cuando parezcan surgir dificultades podrían ser:
¡Cuán santo soy Yo,
a quien se le ha encomendado
la función de iluminar el mundo!
Reconocer la santidad de mi Ser es una condición para poder cumplir mi función de ser la luz del mundo. Pese a lo que creamos ver o experimentar en este mundo, nuestro Ser es Santo e impecable, ya que es Hijo de la Santidad.
Que Yo no nuble la luz del mundo en mí.
Que la luz del mundo refulja sobre esta apariencia.
Esta sombra desaparecerá ante la luz.
3. L-62 Perdonar es mi función por ser la luz del mundo
Sólo aceptando mi función podré ver la luz en mí. Y en esa luz mi función se perfilará claramente y sin ninguna ambigüedad ante mis ojos. Esta aceptación no depende de que reconozca cuál es mi función, pues aun no comprendo lo que es el perdón. Sin embargo, confío en que en la luz lo veré tal como es.
4. Algunas variaciones para las aplicaciones más concretas de esta idea podrían ser:
Que esto me ayude a aprender el significado del perdón.
Que no separe mi función de mi voluntad.
No me valdré de esto para apoyar un propósito ajeno a mí.
Aún no comprendo lo que es el perdón.Pese a que vamos en la lección 81, Jesús parte del supuesto que aún no comprendemos plenamente lo que es el perdón, y por lo tanto, lo que es nuestra función, pese a ello, la aceptación de mi función no depende que sepa plenamente que es el perdón, por ahora, lo importante es aceptarlo. Recordemos que “soy la luz del mundo” no es mi personaje con nombre y apellido, sino esa parte de mi mente que todavía recuerda a Dios, esa parte de mi mente que sigue unida a Dios. Sin embargo, confío en que en la luz lo veré tal como es. Si acepto mi función, confiaré que la luz me permitirá ver la verdad.